És un moviment d'activistes que impulsa la cura de la terra, l'ànima i la societat, sembrant utopies, recollint realitats...unint gent. Es un movimiento de activistas que impulsa el cuidado de la tierra, el alma y la sociedad, sembrando utopías, recogiendo realidades...uniendo gente


Amb Fruiters d’un Temps volem que, en un futur no gaire llunyà, aquest valuós patrimoni quasi perdut torni al nostre paisatge, al nostres mercats i a la nostra taula.
I tu pots fer la primera passa per contribuir-hi! És molt senzill:
Listado de Productos de Alimentación “buenos, limpios y justos”.
Un pequeño caracol simboliza la (lenta) corriente que está empezando a convertirse en un sorprendente movimiento progresista de alcance internacional. Todo comenzó en el año 1986 en la ciudad italiana de Bra cuando 62 italianos amantes de la buena mesa decidieron decir “basta” a la comida rápida.
La creciente dinámica hacia la industrialización y la globalización en la agricultura y en el abastecimiento de alimentos en el mundo pone en peligro el futuro de la humanidad y del mundo natural. Distintas formas de agricultura local y comunitaria han alimentado a gran parte del mundo con éxito durante milenios conservando, al mismo tiempo, su integridad ecológica, y continúan haciéndolo en muchos lugares del planeta. Pero se la está rápidamente reemplazando por sistemas controlados por grandes empresas, con grandes medios tecnológicos, enfocadas al monocultivo y orientadas a la exportación.
Las semillas son un regalo de la naturaleza, de las generaciones pasadas y de las diferentes culturas. Es nuestro inherente deber y responsabilidad protegerlas y transmitirlas a las futuras generaciones. Ellas son el primer eslabòn en la cadena de los alimentos, la personificaciòn de la diversidad biològica y cultural y un almacèn para la futura evolución de la vida.
Este Manifiesto es el resultado de trabajos presentados y discusiones sostenidas en una reunión de expertos y miembros de la Comisión que tuvo lugar en Florencia a finales del mes de noviembre de 2007, gracias al apoyo de ARSIA (Agencia Regional para el desarrollo y la innovación agrícola y forestal de Toscana, n.d.t) y de la Región Toscana. Incorpora también contribuciones posteriores de los miembros de la Comisión.